
Hay momentos en los que parar y recapitular para acordarse de los verdaderos amigos, quizá sólo sean tres o cuatro, pero son tu mayor riqueza ya que siempre los encontrarás a tu lado. Te invito a recordar como he hecho yo mismo a esas tres, cuatro personas,
verdaderos amigos, que siempre están ahí y son incondicionales y más que hermanos; pero también te sugiero que te felicites a ti mismo por los nuevos amigos que tan solo has hecho hace un año o unos meses. Procura sentir dentro de ti, la gran suerte que tienes porque esos amigos de verdad, los que te quieren, sin más, porque se encuentran a gusto a tu lado y te aceptan como eres,
son tu mayor riqueza. ¡¡Cuidemos y mimemos a nuestros amigos del alma!!.