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Educar en valores humanos y en la igualdad para una vida plena

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¿Qué entendemos por educación? Coloquialmente se suele decir que se tiene buena o mala, mucha o poca o ninguna educación, se dice que una persona es educada si se comporta de forma respetuosa, cortésmente, con buenos modales, de forma empática, con delicadeza, etc... También es habitual decir que una persona ha recibido mucha educación para referirnos a que está en posesión de ciertos conocimientos. Otras veces se considera a alguien educado cuando tiene un nivel suficiente de madurez para valerse por sí mismo y ser responsable.

-La educación supone caminar hacia algo mejor, llegar a la madurez como seres humanos en un proceso dinámico del perfeccionamiento como personas.

-El propio individuo se convierte en educador y educando, por ese motivo es tan importante centrarnos en los valores humanos de la vida que nos permiten llegar al óptimo desarrollo del hombre como ser independiente que convive en sociedad.

-Encontramos dos vocablos latinos referentes a la palabra educación: educare y educere que han motivado un enfrentamiento que a mi forma de ver como psicólogo y pedagogo ecléctico, contemplo como absurdo.

-Educare significa nutrir o alimentar, criar. La educación comprendida como actividad dirigida a proporcionar desde fuera las aptitudes y potencialidades preexistentes en el ser humano que ha de ser educado. Gran participación del educador hacia el educando.

-Educere significa sacar, extraer del interior hacia el exterior lo mejor de cada uno, que ha de desarrollar por sí mismo. En este caso es el educando el que ejerce la acción principal y adquiere mayor protagonismo en la acción de la educación.

-A mi juicio estas dos acciones están interrelacionadas y forman parte de la acción educativa.

-La educación es la que impulsa los hábitos del individuo y no sólo de éste sino también de los pueblos, las culturas y en definitiva de la sociedad en general, que permiten la adaptación del hombre al medio en el que se desenvuelve.

-Es fundamental entender la educación como el acto de perfeccionarse y autorrealizarse desde la infancia con la adquisición de unas normas que estén fundamentadas en los valores imprescindibles en la formación del ser humano.

-¿Qué es educar? Contribuir con el propio ejemplo de una vida presidida por los valores humanos como el amor, la coherencia interna, la honradez, el respeto, la sinceridad, la autoestima, la bondad para que el ser inmaduro aprenda a caminar por su vida con el máximo desarrollo de todas sus potencialidades contribuyendo a su autorrealización, a la búsqueda de sentido en su vida, a estar en paz consigo mismo y con los demás y sobre todo a ser feliz y contribuir a la felicidad de los demás.

Educamos más por lo que somos que por lo que hacemos o decimos”(R. Guardini).

Recordemos siempre que las mejores técnicas fracasan cuando falta la integridad de las personas, por eso, es preciso que tanto padres como profesores o tutores contagiemos a nuestros hijos y alumnos, a todas esas generaciones que son el futuro, la fortaleza y la energía de espíritu para enseñarles desde la igualdad y con nuestro propio ejemplo cómo afrontar cada día las dificultades y los nuevos retos con amor, optimismo e ilusión, no desistiendo en el empeño de lograr una vida fundamentada en la igualdad y el respeto hacia los demás y hacia uno mismo.

 

Por todo esto, podemos decir que educar en valores e igualdad es:

  • Actuar de forma sincera, honesta y abierta, compartiendo de forma natural con la familia hasta los sentimientos de temor, desaliento y preocupación.

  • Desmontar las “etiquetas” destructivas y sexistas como: “Cada día lo haces peor”, “todos son iguales”, “mujer tenía que ser”, “me avergüenzo de ti”, “eres un desastre”, etc. Este leguaje negativo provoca verdaderos estragos en la formación de una persona bloqueando su seguridad, aumentando la culpabilidad y destruyendo su autoestima.

  • Estar atentos a reforzar y alentar todo aquello positivo del educando.

  • Nadie puede educar si no se acepta y estima a sí mismo, porque mal puede valorar y aceptar a los demás quien no se quiere y valora a sí mismo.

  • Tratar a cada hijo o educando como persona distinta, diferente, independiente y libre sea hombre o mujer. Hay que aceptar su individualidad, la cual es sagrada y permitirle ser él o ella mismo/a, dejarle seguir su camino y su vocación.

  • Reflexionar sobre los efectos que producen las respuestas de nuestros hijos y educandos en nuestras propias conductas y actitudes negativas como los insultos o las formas violentas, contribuyendo de esa manera a evitar situaciones educativas lamentables y así enmendar nuestras acciones. Predicar con el ejemplo.

  • La educación es amor, ciencia, arte, respeto, espontaneidad, tolerancia, creatividad, ternura, paciencia, etc...

  • Educar es actuar siempre desde la madurez, desde la coherencia interna, desde la propia verdad y realidad de que somos humanos y estamos en constante aprendizaje - tú aprendes de mí, yo aprendo de ti- ofreciendo lo mejor de nosotros sin prepotencias ni alardeos, desde el respeto y la humildad.

 

Fijémonos también en lo que NO es educar en valores e igualdad:

  • Educar no es manipular, ni chantajear, ni siquiera dirigir impidiendo que las personas sean dueñas de sus actos y sus vidas.

  • Educar no es culparse entre los cónyuges o educadores de la mal crianza de los hijos o educandos. Educar es asumir cada cual su parte de error y poner remedio cuanto antes.

  • Educar no es consentir por parte de los padres o educadores todo ante determinados comportamientos de los hijos o educandos, mientras el otro se muestra intransigente. La contradicción de dos seres adultos que se ocupan de la educación de los pequeños y adultos provoca en los educandos la pérdida de sentido de la autoridad. Esta actitud confunde y desorienta al educando.

  • Educar no es aplicar parámetros distintos según el mal o buen humor del momento, ni dar órdenes contradictorias, porque de esta forma deja al educando sin puntos de referencia y sin saber a que atenerse, sintiéndose perdido.

  • Educar no es aplicar parámetros distintos según el sexo del educando.

  • Educar no es dejar perdidos a los hijos o educandos sin unas normas precisas y claras para que les guíen y les proporcionen seguridad.

  • Un buen educador no ejerce una educación por la fuerza y a su antojo de forma autoritaria o caprichosa.

 

Cualidades y actitudes indispensables para una buena educación:

  • Respeto por uno mismo y por los demás.

  • Sinceridad, virtud imprescindible para una personalidad humana.

  • Generosidad y bondad, fomentar el dar más que el recibir. Siempre hay una recompensa.

  • Tolerancia, abre las puertas de la comunicación y la comprensión, por el contrario la intolerancia genera violencia imposibilitando el diálogo.

  • Fidelidad, que exige el respeto por uno mismo y por los demás, manteniendo los compromisos y cumpliendo la palabra.

  • Sencillez y naturalidad, es una muestra de la grandeza y nobleza de las almas que huyen de etiquetas rebuscadas.

  • Amistad y lealtad. La verdadera amistad cosiste en estar cerca del otro tanto en lo bueno como en lo malo.

  • Justicia, virtud que proporciona la facultad de dar a cada uno lo que le pertenece.

  • Fortaleza, para transmitir y enseñar la energía de espíritu a los demás ante las dificultades.

  • Sentido del Humor. Las personas con sentido del humor crean un ambiente más propicio para la salud psíquica, moral e intelectual.

  • Hacer uso de la virtud de saber perdonar.

  • Amor, es la base de los valores humanos, el amor provoca la transformación interna del ser que trasciende a los demás. La persona profundamente educada es puro amor.

 

Los valores humanos son el pilar de toda autoestima, toda educación es “educación moral”, ya que la verdadera educación consiste en que el niño aprenda a comportarse como hombre en igualdad de derechos, es decir moralmente. Lo mismo que aprendemos a comer, leer o escribir, también se aprenden las pautas de conducta y los comportamientos morales. Si no enseñamos a nuestros hijos y educandos lo que está bien y lo que esta mal, nunca aprenderán a comportarse como seres en igualdad.

 
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